Home > Grupos Locales > Euskadi > Som Energia Bilbao > Alternativas hacia un futuro sostenible (IV)

Alternativas hacia un futuro sostenible (IV)

En esta entrada seguimos con la serie «Alternativas hacia un futuro sostenible» iniciada en una entrada anterior:

Parte 4. Reducción del consumo de Energía Final

Considerando las limitaciones de las alternativas planteadas en anteriores posts, es necesario tocar el punto más crítico: plantear la sostenibilidad a largo plazo de nuestras «necesidades» actuales. Ante el contexto actual, un futuro sostenible pasa por un cuestionamiento de las necesidades energéticas de la sociedad y de la conclusión de que no es posible un futuro sostenible sin un consumo sostenido, constante.

Pero, cuando hablamos de consumo energético, ¿a qué nos referimos? Quizá lo primero que nos venga a la cabeza sean nuestros usos directos de energía, como la energía de calefacción o la energía eléctrica que consumimos en nuestras casas. Sin embargo, no nos podemos tampoco olvidar de la energía empleada en el transporte y que condiciona en gran manera la configuración socialeconómica actual (globalización). Prácticamente todas las actividades que podamos imaginar conllevan un uso directo de energía final.

Pero incluso más allá, todo nuestro consumo de bienes materiales se basa en último término en un consumo energético para la extracción de las materias primas, en la fabricación, para el transporte y al fin y al cabo en cada una de las actividades que se dan hasta llegar al punto de consumo. Además, en los últimos años, la energía empleada para sostener el modo de vida occidental proviene en una proporción creciente de los países del Sur, habiéndose deslocalizado numerosas actividades y empresas intensivas en energía y mano de obra. En el caso del Estado Español, la energía necesaria realmente para sostener nuestros patrones de consumo es un +34% mayor de lo que reflejan las estadísticas habituales (ver siguiente figura). Esta la realidad que emerge detrás de afirmaciones como que los países desarrollados, al alcanzar un cierto punto, dejan de incrementar sus necesidades energéticas y materiales (Hipótesis de la curva de Kuznets).footprint

Fig. 1 Distribución del consumo de Energía Primaria según el criterio territorial y 
embebido en bienes de consumo (Fuente: (Arto y otros 2014))

Este efecto de externalización del consumo de energía en los países productores, ha dado la falsa idea de que hay un desacople entre consumo energético y desarrollo económico, usualmente representado a través del PIB. Este efecto desaparece si se correlacionan ambos efectos a nivel de sistema mundo, como se ve en el siguiente gráfico desarrollado por Tverberg. Aunque en dicho gráfico se habla de Energía Primaria, ésta está, a su vez ligado en gran medida, al consumo de Energía Final, siendo la relación el avance tecnológico que como se vio, está limitado.

tverbergFig. 2 Representación gráfica de la correlación entre "crecimiento" económico 
y consumo de Energía Primaria (Fuente: http://theenergycollective.com)

Quizá sea doloroso y tentador simultáneamente el cuestionar la idoneidad de este planteamiento y la dureza de las implicaciones que trae, pero todo rechazo debe de plantearse desde un punto de vista de cuestionar razonadamente lo que aquí se expone, ¿se puede sostener el modelo sin tocar nuestra necesidad creciente de energía? Pero por otro lado, si cambiamos nuestras necesidades de energía, si ajustamos nuestras necesidades futuras a la disponibilidad de combustible, ¿seguiríamos hablando del mismo modelo?

Es fundamental lanzar un debate sobre el modelo energético que queremos y como éste puede dar respuesta a los problemas planteados. Y llegados a este punto querríamos hablar de lo que desde ENERGIA GARA – SOM ENERGIA planteamos como alternativa al modelo como base para construir un futuro sostenible en congruencia con los límites de nuestro planeta.

Si echamos un vistazo al modelo energético actual tenemos un modelo descentralizado* que marca un claro flujo de la energía desde las corporaciones hacia las personas. Siendo la energía un vector fundamental en nuestro desarrollo vital, dicha estructura representa una estructura de poder y servidumbre.

Desde ENERGIA GARA planteamos el abogar por otro modelo energético, que ponga a las personas en el centro mediante el desarrollo de un modelo distribuido. Este modelo representa un desarrollo del bien común y una estructura física que facilita la igualdad de oportunidades y el fomento de una verdadera democracia. Es necesario reclamar un papel central del ciudadano frente a las reglas tradicionales del mercado, que buscan el beneficio económico privado sin atender a los problemas que provoca. De este modo, y desde la figura de cooperativa ciudadana sin ánimo de lucro, apostamos por:

  • El fomento del autoconsumo renovable

  • Poner las renovables en manos de la ciudadanía

  • Fomentar el ahorro energético y el consumo responsable

  • Fomentar la eficiencia energética

  • Formación y desarrollo crítico de los socios

Son muchas otras asociaciones y colectivos las que abogan por un cambio de modelo energético. Desde nuestro territorio, GURE ENERGIA, nodo Euskadi de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME), pretende servir de altavoz para estas demandas y realizar acciones que vayan por la senda de que existe otra forma de hacer las cosas sin poner a prueba la sostenibilidad ecológica, económica y social de nuestro entorno.

NOTAS

* Existen 3 tipos de sistemas:

  • centralizado: un sólo centro de generación,
  • descentralizado: varios centros de generación geográficamente localizados,
  • distribuido: centros de generación=centros de distribución (estructura red).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.